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Corriente del Niño y sus efectos en la Región de Coquimbo

La Corriente del Niño es un fenómeno climático que tiene un impacto significativo en los océanos y ecosistemas marinos de todo el mundo. En la Región de Coquimbo, en Chile, los científicos han estado estudiando los efectos de esta corriente en el mar y la vida marina local. En este artículo, exploraremos en detalle los cambios observados en el océano debido a la Corriente del Niño y cómo estos afectan a los ecosistemas marinos en la Región de Coquimbo.

La Corriente del Niño es un fenómeno climático que ocurre periódicamente en el Océano Pacífico. Se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano en la región ecuatorial. Este calentamiento altera los patrones de temperatura y las corrientes marinas, lo que a su vez afecta la disponibilidad de nutrientes y la productividad de los ecosistemas marinos.

En la Región de Coquimbo la corriente ha tenido un impacto significativo en el mar y la vida marina local. Los científicos han observado cambios en las temperaturas del agua, la intensidad de la surgencia costera y los niveles de nutrientes y oxígeno disuelto en el océano. Estos cambios, a su vez, afectan la disponibilidad de alimentos y hábitats de cría para las especies marinas, lo que puede tener consecuencias negativas para la pesca y la acuicultura en la región.

Los científicos han observado que las temperaturas del mar en la Región de Coquimbo han sido más cálidas de lo habitual debido a la influencia de la Corriente del Niño. Normalmente, la región se caracteriza por temperaturas frías asociadas al ascenso de aguas profundas por acción del viento. Sin embargo, últimamente se han registrado temperaturas más cálidas, lo que sugiere la influencia de procesos remotos como el fenómeno de El Niño.

Un ejemplo de este cambio se puede observar en la bahía de Tongoy, que generalmente presenta temperaturas relativamente frías debido a la surgencia costera. Sin embargo, durante el mes de marzo se registraron temperaturas cercanas a 18°C, valores que no se habían visto desde los veranos anteriores. Estas temperaturas anómalas se atribuyen al fenómeno del Niño y también afectan otras variables oceanográficas como la intensidad de la surgencia costera y los niveles de nutrientes y oxígeno disuelto en el agua.

Los cambios en las temperaturas y los patrones de circulación del océano tienen un impacto directo en los ecosistemas marinos de la Región de Coquimbo. Estos cambios afectan la disponibilidad de alimentos y hábitats de cría para las especies marinas, lo que puede tener consecuencias negativas para la pesca y la acuicultura.

Los moluscos como los choros, ostiones, locos y los crustáceos como las jaibas y los picorocos pueden ser afectados por las variaciones de temperatura asociadas a la Corriente del Niño. Estas especies pueden experimentar cambios en su desarrollo, reproducción y crecimiento debido a las fluctuaciones térmicas, lo que puede afectar su abundancia y productividad.

Además, durante los eventos de El Niño, las temperaturas anómalamente cálidas también pueden afectar la distribución y migración de las especies de peces como las anchovetas y las merluzas. Algunas especies pueden migrar en busca de aguas más frías, cambiar su comportamiento de alimentación y reproducción debido a las variaciones de temperatura.

La ocurrencia de la Corriente del Niño es una oportunidad para monitorear y comprender más acerca de este fenómeno y su impacto en el clima. Los científicos del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) han realizado cruceros oceanográficos para muestrear química y físicamente el océano costero de la Región de Coquimbo.

Estos estudios buscan conocer las dinámicas del agua en la zona y las diferentes influencias que tiene. En particular, se busca comprender cómo la conexión entre el fenómeno de El Niño y la surgencia costera en el sistema de corrientes de Humboldt modifica las dinámicas del carbono en el océano.

Las modificaciones en los flujos de CO2 están asociadas con la surgencia costera y la variabilidad que viene desde el ecuador a través de El Niño hacia las costas de la Región de Coquimbo. Los ríos y los humedales de la región también juegan un papel importante en la química del carbono y los flujos de CO2 en el mar.

Diario Elqui

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